Porque contigo siempre quiero un rato más.
Por tus miradas, tus sonrisas, tu voz cuando me despido…
y porque mientras más te conozco, más crecen mis ganas de vivirlo todo contigo.
Las almas gemelas siempre terminan juntas, sin importar cuánto amor se pierda, sin importar cuán distantes se vuelvan. Se pierden para reencontrarse. Así es cuando alguien está destinado a ti. Si te vas, o si se va, volverán el uno al otro para siempre... si está predestinado.
Haz de la gratitud un hábito, no una reacción. Agradece lo simple, lo cotidiano, lo que hoy parece pequeño. Porque cuando el corazón agradece, la vida responde con más de lo que imaginas.
Eres la persona con quien deseo compartir mis domingos tranquilos y mis días tempestuosos, mis risas y mis silencios, mi ahora y todo lo que venga. Eres con quien quiero caminar la vida entera, paso a paso, alma con alma.