Volví después de cinco años de ausencia a Berlín, una ciudad donde prácticamente no cambia nunca nada o donde si ocurre un cambio es en todo caso a regañadientes. Alemania en general es un país inercial. Este hecho explica fenómenos conocidos, como el hecho de que los alemanes se arrepientan de haber cerrado sus centrales nucleares pero actúen como si no se pudiera hacer nada al respecto, a otros que no lo son tanto, como el hecho de que haya oficinas estatales en el interior que aún hoy solo se comunican por fax. Esta falta de cambio creo que es en líneas generales mala e incluso angustiante, pero de todas formas tiene su encanto en ciertos detalles: por ejemplo, el hecho de que casi todos los restaurantes sirvan botellas de vidrio y no de plástico, algo que ya no se consigue en Buenos Aires o Washington, o el hecho de que los alemanes aún lean masivamente diarios de papel, cuya extinción en Argentina es palpable. Las ediciones impresas siguen siendo gordas, llenas de tinta y pensadas para lo que en cualquier otra sociedad sería otra época. Como extraño comprar el diario y para ver de qué se trata la conversación en el país hoy me compré el último ejemplar de Die Zeit, que presenta temas parecidos a los del resto del mundo en ciertas cuestiones: la IA, el mundial, un debate sobre si hay demasiados empleados públicos. Pero además, como un regalo del cielo para mí mientras pensaba en todas estas cosas, descubrí que en la revista de este semanario sigue habiendo avisos de personas que buscan pareja, como si viviéramos en 1920. Este sentimiento, el de que en Alemania se vive en el pasado, es uno que se repite una y otra vez en las calles de Berlín, donde es muy fácil filmar una serie como Babylon Berlin porque la mayor parte de las calles y los edificios se ven igual a como estaban hace cien años. Son sensaciones muy particulares las que se viven en esta ciudad, de las cuales este comentario es solo una y ni siquiera la más común. A mí me moviliza la experiencia porque viví acá, pero recomiendo que todo el mundo venga aunque sea una vez.
otro fin de semana reconociendo que Bs As tiene las mejores tiendas vintage: hoy pasé por Dodou Vintage, justo había llegado una selección de vestuaristas de ficción, me llevé 2 abrigos fabulosos
Encontré una miniserie que me sacó del embole de las últimas que intenté ver y dejé: Los Archivos Menten (2016) Holandesa, trata de un periodista que investiga a un millonario coleccionista de arte acusado de crímenes nazis. Rigurosa, atrapante, muy bien ambientada, buenas actuaciones. Tres episodios.
Sigmund Freud répond à une mère de famille qui lui demande que faire pour bien élever ses enfants, « Faites ce que vous voulez, ce sera toujours insuffisant. »
Se solicitan recomendaciones de lugares interesantes en Rio de Janeiro (nivel avanzado). Lo típico ya lo conozco. Voy por museos nuevos, barcitos con música tipo Bip bip, librerías, edificios modernistas, ese tipo de joyitas. Me ayudan?
El neurótico es alguien tomado por la Ley del Otro. Lleno de instrucciones ajenas que le dictan como vivir. Se siente sometido, sueña con la Revolución, pero teme las consecuencias de hacerla. Si la concreta, tiene que darse su propio rumbo…
Lacan Hayatı yaşanır kılan şeyin bir "kazanç" değil, tam aksine bir "kayıp" ve eksiklik olduğunu bizzat şöyle kurar:
Eğer insana arzuladığı her şeyi verirseniz, onun hayatını elinden almış olursunuz. Hayat, o eksikliğin (manque) etrafında dönen bir canlılıktır.