Y entonces un día vi a México caminar perfecto en una Copa del Mundo.
A los americanistas festejar las atajadas del Tala, a los chivahermanos aplaudirle a Erik Lira y a los cruzazulinos corear el nombre de Quiñones, y la vida empezó a sonar así:
Con los pedos de mi vida pensaba ir al psicólogo, antes pasé con mi madre y me dijo: todo esto te está pasando por pendejo, me ahorré mil pesitos y de paso traigo pozole para toda la semana
#Martes#Martesdemotivacion