—Pero sobreviviste —me disocio, mucho. Mi corazón se hunde cuando alguien alza la voz. Me apago muy fácilmente. Y soy demasiado observadora . Siempre me siento como una carga. Me aíslo a menudo. Pero sí, claro, supongo que sobreviví.
Suelo ser la persona que intenta reparar lazos y amistades, pero últimamente he estado dejando que la gente se quede con lo que siente. Nunca más tendremos que hablar. Eso me parece perfectamente bien.