Llego a mi casa destrozado después de estar en cocina doce horas seguidas, me prendo un cigarro, con el cigarro un sahumerio, me tiro al sillón, unos mates con chipa. La vida es buena, el placer exacto de la paz es la comodidad.
Cómo miro a mi amor cuando caigo en cuenta de que nos amamos tanto, de que lo amo con tanta fuerza y somos tan felices y tenemos toda una temporada hermosa que experimentar juntos, él es el protagonista de mi vida.