La sentencia de la violación de Alves es brutal. Al margen del fallo, que podría haber sido mucha más pena, este párrafo de la sentencia es para que muchos se lo tatúen bien clarito:
Estoy triste y decepcionado.
Como futbolista y como persona no me siento representado por lo que ha pasado hoy en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Me parece lamentable que sigan presionando y poniendo el foco sobre una compañera.