Hace algunos años, mi abuelo postrado en cama me dijo que el tiempo tal vez ya lo había alcanzado. Hoy cumple 90 años y el tiempo sigue sin alcanzarlo.
El 26 de diciembre de 1985 a las 6:13 a.m. sufrí un accidente automovilístico en la Huasteca Potosina. Yo venía dormido en el asiento trasero, por primera vez sin cinturón de seguridad, porque había manejado toda la noche y quería descansar. Quien conducía mi camioneta