Lo de Juliana Guerrero y su hermana Verónica es indefendible. Pero también lo es la respuesta del presidente Gustavo Petro. Durante años la respaldó, la mantuvo cerca del poder y hoy pretende minimizar un escándalo gravísimo desligándose de toda responsabilidad política. El cambio también se demuestra cuando se exige el mismo estándar ético para los propios.
A quienes estaban preocupados por mi trabajo: seguiré trabajando en el Congreso de la República, como lo he hecho durante el último año y medio.
En este nuevo periodo legislativo haré parte del equipo de trabajo de una curul de oposición al Gobierno entrante, la de @ODBenavidesA.
Desde el Legislativo seguiremos trabajando para que el Congreso esté del lado de la gente: de las comunidades afro, del campesinado, de los estudiantes, de las mujeres, de los trabajadores y de quienes históricamente han sido excluidos de las decisiones del país.
La designación de Omar Bula como canciller es un insulto para la política exterior de Colombia. Ni la diplomacia se maneja como una empresa ni las relaciones internacionales de un país se pueden conducir desde una visión donde prácticamente todo se explica por una conspiración internacional e ideológica.
No se puede justificar el genocidio cometido por Israel en Gaza y, al mismo tiempo, emocionarse con selecciones como Egipto o Noruega, que han utilizado el escenario más importante del fútbol para visibilizar la tragedia humanitaria que vive Palestina.
¿El gobierno de Abelardo de la Espriella formalizará la actividad minera en el Páramo de Santurbán? Las primeras declaraciones del ministro de Ambiente designado, Fabio Arjona, dejan entrever que el gobierno entrante priorizará un modelo extractivista, incluso si eso significa ir en contravía de la protección de ecosistemas estratégicos y de las exigencias de las comunidades que durante años han defendido Santurbán.
Sí, porque ya ganaron. Y esa fue solo una de las formas en las que intervinieron en nuestras elecciones presidenciales: intimidando a los adversarios políticos del candidato que Trump quería (y necesitaba) que llegara al poder.
Abelardo de la Espriella dice que “todos deben ponerse las botas” y “pagar el servicio militar” Pero, ¿realmente habla de todos o de los mismos jóvenes que históricamente han terminado pagando el costo de la guerra?
¡No se metan con el Estado laico! La designación de Viviane Morales como nueva ministra de Educación de Abelardo de la Espriella deja claro que los que tanto hablaron de un supuesto adoctrinamiento, hoy quieren convertir la educación pública en el escenario de su propia guerra cultural. La escuela no está para imponer una religión, una moral o una única forma de vivir y pensar. Está para formar ciudadanos libres, no creyentes obligatorios.
Un nuevo delfín político llega al gabinete de los “nunca”: el hijo del exsenador Enrique Gómez Hurtado, nieto del expresidente Laureano Gómez, sobrino de Álvaro Gómez Hurtado y hermano de Enrique Gómez Martínez, director del Movimiento de Salvación Nacional, será el nuevo ministro de Hacienda.
Tan curiosas estas designaciones provenientes de una de las dinastías políticas más tradicionales del país por parte de quien aseguró haber derrotado a “los de siempre” y haber ganado sin el apoyo de “los partidos tradicionales”.
¿De verdad esperaban que una artista como Karol G, que ha alzado la voz por la comunidad latina en Estados Unidos, por los jóvenes que se manifiestan en las calles, por las mujeres privadas de la libertad y por las causas feministas, se quedara callada frente a la amenaza para el país que representa Abelardo de la Espriella?
¿Desde el desayuno se sabe cómo será el almuerzo? Abelardo de la Espriella decidió no asistir a la reunión con Gustavo Petro en la Casa de Nariño, el tradicional encuentro previo al 7 de agosto entre el presidente saliente y el presidente electo. Con esa decisión rompe con décadas de un gesto de normalidad institucional. El presidente electo vuelve a elegir la confrontación por encima de un acto que no era para Gustavo Petro, sino para el país y para los casi 13 millones de colombianos que no votaron por él.
Abelardo de la Espriella no ha entendido que en democracia no basta con tener votos: hay que construir mayorías y respetar al Congreso. Su primera derrota política se la propinó su propia soberbia.
Los símbolos importan. Un presidente que decide iniciar su mandato en una guarnición militar, en lugar de hacerlo en el Congreso que representa al pueblo, está enviando un mensaje preocupante: que prefiere la lógica de la fuerza a la del diálogo democrático, y que ve a las instituciones como un obstáculo más que como un límite legítimo de su poder.
Mientras el alcalde de Nueva York dice que Netanyahu no es bienvenido en su ciudad y que debe responder por sus crímenes de guerra, el gobierno de Abelardo anuncia que retirará el respaldo de Colombia al proceso internacional contra Israel ¡Somos una vergüenza internacional!
Un día poniendo el grito en el cielo por la “crisis fiscal”, al otro gastando una millonada solo para cumplir el capricho de Abelardo de la Espriella de posesionarse en el Cauca.
¿Por qué el senador Luis Carlos Rúa, conocido como “El Elefante Blanco”, votó a favor de trasladar la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella al Cauca, si fue elegido prometiendo independencia, con una promesa de control político y defendiendo los recursos públicos?