He secado mis propias lágrimas, he peleado batallas que me derrumbaron sin que nadie lo notará. Me he reconstruido desde el silencio y el cansancio. Y si nadie aparece ya se como mantenerme de pie sola.. porque siempre he sido yo quien ha tenido que salvarse.
Créeme, se como sobrevivir. Soy la hija amargada, la distante, la que parece no tener sentimientos la que finge que no le importa nada mientras lleva una tormenta por dentro. Y aun así, actúo como si nada.
soy yo solita, pidiéndole a Dios todos los días que me ayude, que no me suelte nunca, que me de fuerzas para salir adelante y que me proteja en cada paso.