Daniel Noboa,
Hablas de “patria” como si fuera una consigna que se activa cuando te conviene. Dices que el Ecuador es tu patria, pero gobiernas desde la ausencia, desde el viaje permanente, desde las vacaciones prolongadas, mientras el país se desangra. La patria no se invoca en X: se gobierna con presencia, con responsabilidad y con resultados. Y eso hoy no ocurre.
Afirmar que “te has jugado la vida una y otra vez” no solo es falso, es ofensivo. Quienes se han jugado la vida en este país son las personas que salen a protestar, las comunidades sometidas a militarización, los jóvenes que viven entre balas y abandono estatal. Cerramos 2025 con más de 9.000 muertes violentas. Ese es el saldo real de tu gobierno. ¿Qué vida te has jugado tú mientras el país vive en estado de excepción permanente?
Dices que “enfrentas los problemas”. Los hechos dicen lo contrario. La violencia no disminuyó, el Plan Fénix nunca fue explicado con claridad ni evaluado con transparencia, y la seguridad se redujo a estados de excepción que normalizan el abuso sin resolver nada. Gobernar no es posar de firmeza: es responder con políticas eficaces, y eso no pasó.
Hablas de “persecución” contra tu familia y la presentas como víctima porque “da empleo desde hace 80 años”. Confundes deliberadamente el interés público con el interés familiar. Dar empleo no es un salvoconducto ético cuando existen denuncias de precarización, evasión y abuso. Mucho menos cuando, ya siendo presidente, tu entorno se beneficia con decisiones que eliminan deudas millonarias. Eso no es persecución: es conflicto de intereses y uso del poder en beneficio propio.
Acusar de desapariciones forzadas es gravísimo. Pero resulta inadmisible que lo hagas mientras, bajo tu gobierno, se registran desapariciones, muertes bajo custodia militar y violaciones de derechos humanos que has justificado, minimizado o silenciado. La muerte de los cuatro niños de Las Malvinas no es un recurso retórico: es una responsabilidad histórica que te acompañará siempre.
Y si no lo sabes, conviene recordártelo: insultar al padre de otra persona, referirte a su familia con desprecio, es bajo. Es cruzar un límite elemental de convivencia democrática. Meterse con la familia del otro no te hace más fuerte ni más valiente; te deja sin argumentos. Pero quizá eso sea difícil de entender para quien convierte el insulto en método y la amenaza en estilo.
Porque cuando dices “terminarás como Noriega o Maduro, anota, es una promesa”, no hablas como presidente, sino como alguien que desprecia los límites del poder. Un jefe de Estado no amenaza: garantiza derechos, incluso a quienes lo confrontan. Esa frase no demuestra autoridad, demuestra autoritarismo.
Si crees que los abusos de poder, la impunidad y la arrogancia terminan en cárcel o en huida, entonces mírate también en ese espejo. La historia es clara: todo lo que hoy se normaliza, mañana se paga. En tribunales o en la memoria del país.
La patria no es un eslogan ni una excusa para eludir responsabilidades. La patria se cuida. Y hoy, bajo tu gobierno, no está siendo cuidada.
Tenés que estar muy alienado pa’ mandar a callar a tus hermanos latinoamericanos que te recibieron cuando sufrías y que entendieron lo que has vivido, mientras celebrás que un gringo racista invada a tu país.
“no podes opinar de Venezuela si no sos venezolan-“ VOS viniste a MI PAÍS usaste MIS SERVICIOS PUBLICOS y te la pasaste opinando de MI POLÍTICA INTERNA como si tuvieras la verdad absoluta así que yo voy a hablar DE LO QUE SE ME CANTEN LAS DOS PELOTAS OKEY
-Han capturado a Maduro.
- Donald Trump hace historia.
- Se puede venir la tercera guerra mundial.
- Se va la iguana.
- Antonio Alvarez hijueputa.
Luciana Guschmer en algún baño de sambo:
El Real Madrid, su presidente y su Junta Directiva lamentan profundamente el fallecimiento de Mario Pineida, jugador del @BarcelonaSC. Nuestras condolencias a su club, a sus familiares y a todos sus seres queridos. Descanse en paz.
@DanielNoboaOk Que bajo has caído. Cuando la aprobación se desploma, recurres al show barato. Publicar la imagen de un condenado para humillar no demuestra poder, sino desesperación.
Por más que votes por Noboa seguirás siendo chiro, de clase baja, trabajadora, no creas que elevas tu status, ellos (la derecha) te seguirán viendo con desprecio, no eres ni el perro que cuida la casa, eres un cojudo más que han logrado manipular y sólo te darán hambre y miseria
Harta de vivir en este país, cuándo vendrá un presidente que deje de culpar a Correa y en verdad haga algo, vivir así no es vida. 10 años han pasado y la derecha no ha cambiado nada, hemos retrocedido 30 años. Queremos estabilidad, trabajo, seguridad.
Déjense de jaladas religiosas: los niños festejan Halloween por los dulces, no por adorar a Satanas.
A ustedes les regalan dulces en San Valentín, y traen más cuernos que el diablo, ridículos!