Yo en general soy una persona bastante tranquila con los afectos, tengo y he tenido amigos y parejas de casi todas las corrientes políticas, sentarme a tomar trago con alguien que piense distinto a mí me parece el plan de la vida, pero con el fascismo sí trazo una línea divisoria tajante. El fascismo no es una posición política respetable, es un sistema de creencias contra la humanidad que debe ser erradicado de raíz. El que piense si quiera que hay un matiz en ello es mi enemigo y el enemigo de la totalidad de la vida en la tierra. Punto.