"Si idolatrás a la Thatcher, yo estaré siempre en la vereda de enfrente porque es una criminal de guerra (...) Dio la orden de dispararle al crucero General Belgrano cuando estaba fuera de la zona de exclusión y yendo en dirección opuesta a la guerra".
—Matías Martin.
Llegué a mi límite con las personas adictas al teléfono.
No puede ser que te juntes y al estar hablando se pongan a mirar Instagram o responder mensajes
En serio, ya no las tolero más y necesito juntarme con personas que disfrutan el tiempo compartido y una charla.
LOS MANTUVO VIVOS CON LECHE
MATERNA ❤️ DIOS ES INMENSO 🙏❤️Una madre y sus tres hijos fueron rescatados con vida tras permanecer 11 días bajo los escombros.
#Rescate#laguaira#Milagro#Fe#venezuela
Uno se vuelve tan selectivo cuando ya no necesita llenar ningún vacío.
Cuando entiende que estar en pareja no es un logro, saber estar sin una sí lo es.
cómo le explico a una compañera de trabajo que ni en pedo voy caminando con ella hasta el laburo sólo pq vivimos cerca y eso implicaría renunciar a mi momento de caminar escuchando música y forzar una charla que no nos interesa a ninguna de las dos
Fuí yo, escribiendo por meses como si él me hubiera querido un poquito
Fuí yo,
Rota
Queriéndote
Te quise rota
Porque estando entera tu amor mediocre hubiera pasado desapercibido.
Fui yo, dándole una cartita de un amor capaz de esperar a alguien que nunca existió.
Acabo de ver la historia del muchacho que luchaba por sacar a su mamá viva de los escombros de un edificio después del doble terremoto de La Guaira.
Mientras varias personas intentaban sacarla, alguien dio una alerta de tsunami y todos huyeron corriendo, dejándolo solo con su madre, a quien debían amputarle las dos piernas para poder sacarla.
Como todos se fueron por la falsa alarma, él se quedó solo con ella encima de los escombros. Era de noche. Entonces vio a un señor con ropa muy limpia que se acercó y le preguntó qué hacía ahí solo. El muchacho le contó la situación.
El señor le dijo: “Déjame intentarlo yo” y comenzó a sacarla. Increíblemente, la señora salió ilesa.
Cuando todos volvieron, ella ya estaba afuera, con sus dos piernas intactas y esperando un chequeo médico.
Dios actúa de maneras misteriosas.