La salud mental mal atendida es un problema real y grave. Pero usar un diagnóstico para justificar o minimizar la violencia es doblemente dañino: exculpa al agresor y estigmatiza a millones de personas con trastornos que no le hacen daño a nadie.
ella empezó su día yendo a estudiar y lo terminó con un enfermo obsesivo intentando matarla, porque la tranquilidad no es una opción, y la cultura en la que nos toca vivir es a base de miedo, desde que somos niñas nos empieza a preparar para un mundo donde ser mujer es un peligro
Una denuncia, una medida cautelar. Y nada. Pasa un peaje. Y nada. Los tiempos de la justicia y del accionar policial no son suficientes para esta Emergencia Nacional. La violencia sigue escalando niveles y las consecuencias las pagan las infancias. Qué impotencia y cuánto dolor.
Las niñas, los niños y las mujeres siguen viviendo en un estado de vulnerabilidad y desamparo ante la violencia de género.
La violencia vicaria, la más cruel, la más despiadada, discutida por los imbéciles y canalizada por esos monstruos sin alma.
Todo es impotencia y dolor.
yo cuando rindo en 3 dias y no abri ni un pdf: familia alguno quiere panqueques? por ahora hay 52 pero cuando termine de pintar este cuadro renacentista hago mas
Que circule la palabra,
porque lo que no se dice, insiste de otro modo.
Se queda en el cuerpo, en el sueño, en el acto.
Que circule eso que duele.
Que tal vez, encuentre forma.