creo muchísimo en el poder de las palabras, en los efectos (positivos o negativos) que despiertan, en sus asociaciones que nunca son casuales y en algún punto nos condicionan. Creo en sus modos de ubicarnos (o alejarnos) de una realidad.
Y ya saben amigas, mañana arranquen la semana con una conducta intachable y aspecto prolijo así cuando las descuarticen los medios de comunicación las consideran una buena víctima
Es increíble que nacer mujer te condicione a una vida expuesta al peligro. Para este sistema patriarcal y sus complicidades somos descartables. Llegar a viejas es un milagro.
Si te enojas por la indignación y el miedo de las mujeres en lugar de contener, apoyar, escuchar o, mínimo, abstenerte de comentarios, sos el problema.
Sos a lo que le tenemos miedo, sos de quien nos cuidamos, sos igual que el depredador.
Ser mujer es saber que, si algo te pasa van a investigar más tu vida que a quien te hizo daño.
Van a buscar desesperadamente un motivo para culparte de tu propia tragedia.
Porque en esta sociedad, desgraciadamente, una mujer tiene que defenderse incluso después de muerta.
ir comprando cositas para tu casa, acomodarlas, elegir cada detalle y un día mirar alrededor y entender que ya no es solo el lugar donde vives, es tu hogar. ✨✨✨
Resulta y resalta que a cierta edad una ya no se puede dar el lujo de llorar a moco tendido porque los ojos hinchados duran más de tres días. Quién diría.