Ningún hombre es perfecto, pero el que se memoriza tus cosas favoritas, es cariñoso, te respeta, te dedica tiempo, tiene responsabilidad afectiva y te regala flores sin razón esta muy cerca de serlo.
Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.