VIOLENCIA POLÍTICA
En democracia podemos tener diferencias intensas con nuestros contradictores. Podemos debatir con firmeza, confrontar ideas y defender con convicción nuestras posiciones.
Pero nunca debemos apelar a la violencia. Ni la violencia simbólica que siembra miedo y resentimiento, ni la violencia física que pretende destruir a otros.
Hago un llamado sincero a quienes nos acompañan y respaldan nuestro proyecto: no se dejen arrastrar por el odio, o la provocación. Respondamos a la agresión con argumentos, a la mentira con la verdad y a la violencia con la serenidad. Es la fuerza de la democracia.
🇮🇷 | URGENTE — Las mujeres iraníes se quitan los velos en pleno centro de Teherán, rebelándose ante la policía de la moral islámica.
Estamos viviendo en Irán quizás la mayor revolución femenina del siglo XXI y no hay ni un medio cubriendo esto.
Colombianas y colombianos: anoten la lista de los políticos que aplauden el bombardeo contra Venezuela para nunca más votar por ellos, porque son los mismos que aplaudirían un bombardeo contra tu casa, tu país y tu familia.
Cuba tiene un régimen más antiguo y está más empobrecida que Venezuela pero a USA nunca le ha interesado bombardearla, digo, “liberarla”.
Pobre Venezuela, su maldición es ser una tierra llena de riquezas que nadie ama y cuida, solo atrae ladrones y saqueadores.
Las palabras del gran Eduardo Galeano, hoy más vigentes que nunca:
"Cada vez que Estados Unidos
'salva' a un pueblo, lo deja convertido en un manicomio o en un cementerio."
Fuerza Venezuela 🇻🇪
🇺🇸🗣️Trump, hablando sobre Venezuela el 18 de diciembre de 2025:
"Nos quitaron los derechos sobre el petróleo. Teníamos mucho petróleo allí. Como saben, expulsaron a nuestras empresas y lo queremos de vuelta." https://t.co/AFnlHLVJs0
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
No hace falta que te guste Maduro para que te parezca una barbaridad que EE.UU. invada países y secuestre presidentes (por muy despreciables que sean).
Solo hace falta que defiendas el derecho internacional y te preocupe que Estados Unidos se comporte como un matón que interviene donde quiere sin ni siquiera aprobación de su propio Congreso.
Antes de que llegue la justificación de "lucha contra el narco" (hace años fueron las armas de destrucción masiva), recordad que Trump acaba de indultar a Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras condenado a 45 años por meter 400 toneladas de cocaína en EE.UU.
El mismo Trump que dice invadir Venezuela "para combatir el narcotráfico".
Les da igual la droga. Quieren petróleo, poder y control de América Latina.