Acostúmbrate a ti, a no depender de nadie, a no dar explicaciones, a escuchar tu música favorita, a salir con tus amigos, a quedarte en casa porque no tienes ganas de salir. Acostúmbrate a ti, a tus cosas, a tu vida, a la soledad y sobre todo, a no esperar nada de nadie.
Nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento.
He leído por ahí algo tan real... "Confía en quien sobrepiensa todo y aún así dice que te ama, porque ha pensado en cada razón para no hacerlo y aún así lo hace."