Quizá mi mayor duelo a los +30’s es despedir a la persona que quería ser: Aceptar que no me case, que el bebé no llegó y que la casa con jardín enorme lleno de animalitos solo está en mis sueños.
Increíble que ahora todo hace daño, que el aceite, que la leche, que bañarse todos los días, que dormir del lado derecho, todo es malo excepto trabajar 8 horas al día, 5 días a la semana. Eso sigue siendo buenísimo.