Julito Hazim simplemente dijo una verdad que muchos se niegan a reconocer. Los hechos están ahí: las obras, las reformas, el crecimiento económico y la transformación del país no se pueden borrar. Como él mismo expresó, éramos análogos y nos hizo digitales. Si alguien piensa lo contrario, que lo desmienta con hechos, no con discursos. Y, como dice la Biblia: “Ningún profeta es aceptado en su propia tierra.”
@LeonelFernandez@FPcomunica
"VENIMOS DE LA TIERRA COLORADA, ESAS FRANJAS DE LA CAMISETA SON DE LA TIERRA COLORADA"
Gustavo Alfaro definió así la identidad del fútbol paraguayo.
#MundialEnDSPORTS#FIFAWorldCup
Las inteligencias artificiales no viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no pasan por la alegría y el dolor, no maduran en las relaciones ni conocen desde dentro lo que significan el amor, el trabajo, la amistad y la responsabilidad. Tampoco tienen una conciencia moral: no juzgan el bien y el mal, no captan el sentido último de las situaciones ni asumen el peso de las consecuencias. Pueden imitar, pueden simular pero no conocen lo que producen, porque no residen en el horizonte afectivo, relacional y espiritual en el que el ser humano se hace sabio. #MagnificaHumanitas
🇺🇸 | La asesora espiritual de la Casa Blanca, Paula White, compara a Trump con Jesucristo, afirmando que fue traicionado, arrestado y acusado falsamente.
Ella dice que Trump resucitó como Jesús, venció a la muerte y vencerá a todos sus enemigos.
El director general de la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA), Elías Báez retó a Leonel Fernández a que renuncie a su pensión como expresidente como sacrificio ante crisis en Medio Oriente y al senador Omar a que no solo a los fondos que recibe del "barrilito", sino también a su salario como legislador.
A las 2:00 vea la información completa en la #PrimeraEmisión de Noticias Telemicro
#ElíasBáez #OmarFernández #LeonelFernández #MedioOriente #NTelemicro5
La injusticia más peligrosa no grita, no rompe puertas, no se esconde en la oscuridad.
Se viste de legalidad, se firma con tinta oficial y se presenta como orden mientras silencia la verdad.
Cuando el poder convierte su interés en norma, muchos dejan de cuestionar.
Si está escrito, si está sellado, si está aprobado… parece incuestionable, aunque en el fondo huela a abuso.
El problema no es solo la injusticia, sino su disfraz.
Porque cuando algo injusto se convierte en ley, la conciencia colectiva empieza a confundirse y la crítica se vuelve sospechosa.
Así es como la verdad queda indefensa.
No porque no exista, sino porque pierde respaldo frente a la autoridad que impone su versión como única válida.
Por eso el pensamiento crítico es un acto de valentía.
No todo lo legal es justo, y no todo lo justo ha sido siempre legal.
Las sociedades se debilitan cuando obedecen sin reflexionar.
El respeto a la ley es fundamental, pero más fundamental aún es que la ley respete la dignidad humana.
La verdadera justicia no necesita disfraz.
Se sostiene por principios, no por imposiciones, y encuentra fuerza en ciudadanos que piensan, cuestionan y no renuncian a la verdad.
POLIDEPORTIVO DE LA PRIVADA, BONAO, donde esta tarde llevaron caballos a correr y a hacer sus necesidades, sin tomar en cuenta que habían niños y adolescentes practicando futbol y volando chichiguas.
APAGON GENERAL
LA RAZON ES LA TORMENTA QUE AFECTA LA PARTE ESTE DE LOS ESTADOS UNIDOS. Los cables se congelan y eso.. entonces por eso es el bobo.
No se crean que es un mal manejo de alguien aquí.. o una falta de administración y coherencia.. o falta de mantenimientos... NO ! por Dios !
“Sin humildad, el yo ocupa todo el espacio disponible y solo ve al prójimo como objeto o como enemigo. Se conoce el carácter de alguien observando cómo trata en el día a día a la gente corriente, a quienes no son poderosos y no pueden favorecerle”. https://t.co/vlNhhP1XaR
Algunos apuntes para entender lo que está pasando en el mundo:
1. La historia, que como dijo Tronti es la gran maestra de la política, muestra que cuando un imperio recurre a la fuerza es porque ya no es fuerte. El poder, para que sea sostenible en el tiempo, debe operar como dominación por aceptación (Weber, 2014). El poder implica siempre una relación inherentemente desigual. Esto porque divide entre quienes lo tienen y quiénes no. Así, cuando se dice que para que se sostenga en el tiempo debe ser aceptado lo que se señala es que tiene que ser asumido, por quienes no lo tienen, como algo bueno. Estados Unidos, tras la segunda guerra mundial, se constituyó en un imperio global. Que precisamente dominó convenciendo al resto del mundo de que el modelo de sociedad que encarnaba era moral y materialmente superior. Si ese imperio hoy debe recurrir a la fuerza, es porque ya no convence.
2. El caos es el signo del mundo actual. Cuando la incertidumbre es lo único permanente en la cotidianidad de los individuos, los sentimientos identitarios emergen con fuerza. Así, la mayoría de la gente hoy no busca la verdad, persigue validar lo que cree. Aquello que entiende es importante creer. Y en estos tiempos lo más importante en que se debe creer, entiende el individuo asustado, es su identidad. Porque esto último la de seguridad. Entonces, se genera el caos porque el identitarismo exacerbado socava la posibilidad de entendimientos. Limita grandemente los acuerdos comunes. Con lo cual, las instituciones públicas pierden vigencia y credibilidad. Por ello, hoy la gente busca salvadores que le reafirmen sus prejuicios y le garanticen que al menos seguirán siendo lo que siempre han sido. Es tiempo de populismos identitarios impulsados por ultraderechas. Y eso ya llegó a la escala geopolítica. Un mundo en caos nos espera por mucho tiempo. Donde los "hombres fuertes" y "patriotas" no van a respetar normas ni acuerdos. Y serán aplaudidos.
3. China fue la gran ganadora de la globalización. Lo que comenzó como un proyecto geopolítico para Estados Unidos imponer su modelo de sociedad al resto del mundo, tenía una contracara geoeconómica que le permitió a China convertirse en fábrica mundial. Y, con ello, generar los acumulados para hoy estar superando a Estados Unidos en la mayoría de ámbitos claves. El partido comunista chino es la institución política más exitosa de la historia y la única organización política del mundo actual que realmente dirige su sociedad. Esto le da una fuerza contra la que de ninguna manera pueden competir las otras potencias. Por eso Trump decía que lo mejor que tenía Xi Jinping es que lo que él decía sí se hacía. Y acertaba. Porque los líderes chinos dirigen de verdad; tienen proyectos estatales en serio. Los demás, incluidos el propio Trump, lo que tienen son proyectos electorales. Y algunas ambiciones geopolíticas para las que ya realmente no tienen el poder.
4. Los países que quieran salir adelante en este mundo tienen que construir fortalezas internas. Cohesionarse todo lo que puedan. Fomentar instituciones sólidas; controlar los algoritmos por la locura y fragmentación social que comprobadamente están generando. Deben educar a su gente para que sean pocos los que se queden atrás. Y, de ninguna manera, caer en las fantasías "libertarias" de moda que estúpidamente llaman a debilitar el único instrumento que hoy puede dar certezas y generar algún tipo de unidad como lo es el Estado. Las naciones que no hagan lo que hoy tienen que hacer serán arrasadas en este mundo en crisis. En el que las potencias cada vez respetarán menos las normas. Y, en consecuencia, entrarán en el nuevo mundo que vendrá (que todavía no sabemos cómo será) en una posición totalmente subordinada. Siendo instrumentos de otros.
El poder no siempre grita. Casi nunca golpea de frente. El poder verdaderamente peligroso susurra, administra, cuida, normaliza. Se disfraza de ciencia, de seguridad, de “bien común”. No te dice “obedéceme”: te clasifica, te corrige, te diagnostica. No te castiga por lo que haces, sino por lo que podrías llegar a ser. Cuando el poder deja de parecer poder, cuando se vuelve rutina, expediente, peritaje, protocolo, entonces se vuelve una bestia magnífica: eficiente, elegante, devastadora.
La prisión no fracasa. Funciona. Funciona cuando produce delincuentes, cuando fabrica miedo, cuando justifica vigilancia, cuando convierte la injusticia en normalidad. Funciona cuando el error judicial no es una anomalía sino una técnica. Cuando la tortura no es exceso, sino razón. Cuando el sistema necesita culpables para seguir respirando. El problema no es que el poder se equivoque: es que muchas veces hace exactamente lo que fue diseñado para hacer.
Por eso la crítica no sirve para tranquilizar ni para ofrecer recetas fáciles. Sirve para incomodar. Para volver sospechoso lo que parecía natural. Para romper la anestesia. Porque resistir hoy no siempre es tomar el poder: a veces es algo más difícil y más urgente —aprender a ver cómo opera, dónde se esconde, a quién aplasta en silencio— y negarnos, con lucidez y dignidad, a seguir siendo gobernados de esa manera.