No había podido evitarlo mucho más tiempo así que con todo lo que pasa fuera de la casa, ha corrido nerviosa a coger el teléfono en su sala, tratando de llamar aunque con sus dedos temblorosos.
Ni siquiera sabe como responder a eso porque lleva varios días sin dormir del todo, apenas fingiendo un ronquido suave cuando su marido la custodia por las noches.
──── N-No, es solo que. . .
──── Creo que dejé algo en el horn-no.
Igual acabó sentándose.
@SINN3R0FWIN3 La pelinegra marcó su rostro con una sonrisa algo amargada, y casi como que si fuera un acto instintivo también extendió su pálido brazo, recibiendo el peculiar encargo.
──── ¿Él. . . Menciono mis problemas de sueño?
Un escalofrío helado le recorrió la espalda.
@BLXCKSWAN__ mirada confusa hacia la alfombra bajo sus pies.
Finalmente, lo que la distrajo fue el sonido en la puerta así que se apresuró a acomodarse medianamente decente el cabello, aunque aún así abrió en bata de dormir.
──── Oddie. . . Hola, querida. ¿Cómo estás?
@BLXCKSWAN__ La noche anterior la había pasado entre pesadillas extrañas y también aterradoras, motivo por el cual apenas su marido salió de la casa, ella volvió a la cama sin dudarlo. Unos minutos antes de que llamaran a su puerta se encontraba sentada al borde de su cama, con la (. . .)
sensación persistente… como si la verdad estuviera observándolo desde la misma pintura.
🟣 El Sr. Morado – En la Cocina
Finalmente, había llegado. El Sr. Morado empujó la puerta de la cocina y se encontró con un ambiente diferente al resto de la mansión. El cuchillo (. . .)
naipes.
La Srta. Roja, con los ojos llenos de lágrimas, susurró:
—Yo… nunca quise que esto pasara.
El Sr. Azul la miró por última vez antes de ser escoltado por la policía.
—Bienvenida a Hollywood, querida.
Las puertas de la mansión se cerraron tras ellos. (. . .)