Por qué la ley de amnistía es lo más grave que ha sucedido en la historia reciente de España:
- La sentencia del Constitucional nos revela que vivimos en un país en el que uno puede cometer los delitos que considere oportunos siempre y cuando tenga la capacidad de que Sánchez siga en Moncloa.
- La ley de Amnistía se aprobó única y exclusivamente por el interés personal de un tipo (Sánchez) que necesitaba los votos de Junts para ser presidente. El hecho de que las leyes se hagan en función del interés de una sola persona y en detrimento del bien común es lo peor que le puede pasar a una nación.
- Además, la amnistía implica que España pide perdón a aquellos que intentaron destruirla y borra sus delitos al considerar que fueron perseguidos injustamente.
- Lo más grave es que todo esto se hace de forma legal, democrática y constitucional, pues en última instancia la «constitucionalidad» de las leyes queda en manos del Tribunal Constitucional.
- El Tribunal Constitucional está compuesto por miembros escogidos por el PSOE y el PP. Algunos recalcan, acertadamente, que fue Casado quien se lo entregó a Sánchez. Si bien esto es verdad, el problema de fondo es que se hable en estos términos. El Tribunal Constitucional no debería ni existir, pero de hacerlo bajo ningún concepto tendría que estar controlado por los políticos.
- Esto ha sido así desde el inicio del llamado régimen del 78, lo que nos demuestra que la Constitución no es la salvación, sino más bien parte del problema. Solamente hacía falta un tipo siniestro como Conde-Pumpido y un sátrapa como Sánchez para convertir a España en una democracia totalitaria. Haber eliminado al Rey cualquier poder de veto ha tenido y tendrá unas consecuencias terribles.
- La derecha sociológica y, sobre todo, el partido más votado del país (PP) han criticado la amnistía por cuestiones legales. «La amnistía es inconstitucional» repetían hasta la saciedad. ¿Y ahora qué? Los positivistas de nuestro tiempo son, sin duda, lo peor que nos ha pasado pues su visión de la vida borra por completo la posibilidad de analizar las cosas en función de si están bien o mal. Por el contrario, simplemente lo hacen por cuestiones técnicas o legales. Lo vimos en pandemia y lo hemos visto ahora.
- Y eso, a fin de cuentas, es la gran tragedia. El nihilismo moral que tanto líderes políticos como la inmensa mayoría de la sociedad tienen interiorizado gracias a un régimen que permite que democrática y legalmente se pueda aprobar la mayor infamia que se recuerda. Todo ello, por supuesto, avalado por las repugnantes urnas.
Pensábamos que el discurso de Sánchez estaba dirigido a deficientes mentales, pero hoy nos ha demostrado que en realidad es para retrasados mentales severos.
El Consejo de Ministros en pleno debe ingresar en prisión. No se libra ninguno.
Sólo a Yolanda Díaz se le podría rebajar la pena por la atenuante incompleta de deficiencia mental.
@PSOE
No estamos acostumbrando poco a poco en España a que todo funcione un poco peor, que todo esté un poco más sucio, que el país sea un poco más inseguro, que te atiendan un poco peor, que todo sea un poco más caro… y con el poco a poco estamos normalizando la degradación.
Aceptar que estamos gobernados por una cuadrilla de deficientes mentales votada por otra cuadrilla de la misma estirpe es, sin duda, la teoría más razonable para explicar el apagón.
Ya hablando en serio. La F1 siempre ha sido un mundo de adultos. Es imposible entender este deporte sin Malboro, sin Camel, sin marcas de lujo patrocinando a los equipos y sin pilotos excéntricos. Que lo quieran convertir en algo para niños es una vergüenza y algo inadmisible.
"Al tío Bosey se lo comieron unos caníbales tras ser derribado por los japoneses en mil novecientos diquitidos, decíamos diquiti a raíz de que Hitler nos había robado la palabra cuarenta"