Aquel hombre elevaría ligeramente sus comisuras en una sonrisa grata, para luego tomar entre sus manos aquel miembro erecto y comenzar a rozar su glande con la entrada de su coño; unos roces sutiles bastaron para sentir esa humedad.
── Cómo tú lo pidas, princesa. ──
ᅠᅠᅠuna risilla se le escapaba por el leve cosquilleo que esos besos le dejan , sentir el fornido cuerpo ajeno escalando por su espalda además le dejaba sentir cuanto este la deseaba , algo mutuo por supuestoᅠᅠ
¿si? Bueno, poco a poco fue escalando por su espalda, propinandole besos cortos, hasta llegar a su cuello y acercarse a su oído susurrando muy cerca de este.
── Dime que me necesitas... Pídelo... ──
Una risa había logrado escapar de sus labios , no podía creer dicha comparación , debía reírse .
𑣲⋆ Ah . . . bueno , eres bastante gracioso , hm , fue una buena comparativa