No la conozco personalmente y la justicia debe hacer su trabajo pero, genuinamente me duele la angustia por la que deben estar pasando sus jóvenes hijas en estos momentos.
#QuieriUnPanamaDecente
Hoy me despido de Santiago de Compostela con el corazón agradecido: por las dificultades, por los bellos paisajes, por los cantos de los pajaritos, por los peregrinos especiales que conocí, por el cansancio, por las lecciones aprendidas, por los logros, por la vida.
Dios es bueno