Acabo de escuchar la expresión más castiza, rencorosa y elegante a la vez que he oído en mi vida: ya quisieras saber tú todo lo que a mí se me ha olvidado.
de vez en cuando estoy tan tranquila y me acuerdo del médico extracomunitario que vino a hacer la residencia a Badajoz pensando que tenía playa porque buscó “mapa de España” y no le salió Portugal