A veces me siento frustrada por las cosas que me pasan, pero recuerdo que hago las cosas de corazón, soy buena mujer, siempre trato de hacer feliz a las personas que amo, y aunque no siempre recibo lo mismo, Dios siempre me bendice.
este finde salí con mis amigas y nos vino un chico diciendo que nos invitaba a lo que quisiéramos porque estaba de despedida de soltero. 10 minutos más tarde le vi liándose con una chica y le grabé. Fui; le pedí su instagram, abrí a su novia y le mandé el vídeo
lunes y no puedo evitar sentirme como sylvia plath cuando dijo «me acosté y lloré, y me dispuse a sentir de nuevo, a admitir que era humana, vulnerable, sensible»
Cuando escucho a alguien describirme de una forma tan bonita y amorosa, me hace cuestionarme si realmente me conozco. Gracias por mirarme así, incluso cuando me cuesta a mí hacerlo.
Me gusta cultivar una curiosidad genuina por las personas que quiero. Preguntar, observar, recordar. Transmitirles que nunca pasan desapercibidas bajo mi mirada. Quizás porque entiendo que querer a alguien también implica encariñarse con los lugares y los medios que habita.
Queda muy simple decir: «Todo cambia» cuando Sylvia Plath escribió: «Y habrá otros veranos, otros conciertos, pero jamás será éste, nunca más, nunca será como ahora. El año que viene no seré la misma de ahora, por eso me río de los perecedero, de lo efímero.»