"El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré." (Salmos 91:1-2)
La sobreexposición en las redes sociales y la necesidad natural que tiene el ser humano de aprobación, hicieron que todo se volviera un concurso: el que más seguidores tiene, el que corre más KM, el que más ha viajado, el que hace más donaciones, el que siente más lástima por los otros.
Ya es tiempo de volver al mundo real y que cada quien haga su vida sin tanta ridiculez.
para mi, todo el mundo es libre de hacer lo que considere mejor para su vida, siempre y cuando juegue limpio y tenga valor de hacerse cargo de las consecuencias de sus actos hasta el final