Les voy a contar algo muy chistoso de esta foto;
El es Sheldon, un día en la noche no lo encontraba, estuve grite y grite por toda mi casa buscándolo en lugares donde se escondía, o dormía, y no lo encontraba por ningún lado. Con un miedo de que se me hubiera salido de la casa sin darme cuenta, salí enfrente y empecé a gritarle y saque su plato de comida y empecé a menearlo para hacer ruido con las croquetas para que los escuchara, como no veía que se acercara, entre en pánico y dije “El sobrecito no va a fallar” y entre por uno, y nada! Entonces dije bueno, voy a publicar en Facebook que se me perdió, entre por mi celular y estaba ya haciendo la publicación y volteo a mi mesa y el desgraciado estaba mirándome todo modorro y quieto nomas viendo el desmádre que estaba haciendo por el tipo “Ps que desmádre traes Karen, cálmate aquí estoy ” ESTABA DORMIDO EN LA SILLA DE LA MESA, ESE DÍA ESCOGIÓ OTRO LUGAR DE ESCONDITE 😭
Entre el polvo, el silencio y la desesperación, una pequeña vida se aferraba a la esperanza.
Mientras los rescatistas buscaban sobrevivientes entre los escombros de un edificio colapsado en Venezuela, encontraron a un perrito atrapado. No ladraba, no lloraba, no tenía fuerzas para pedir ayuda. Pero cuando le acercaron agua, sus ojos brillaron de una manera imposible de olvidar, como si entendiera que alguien por fin había llegado por él.
Fue rescatado con vida y hoy se ha convertido en un símbolo de algo que nunca debemos olvidar: en medio de las tragedias más dolorosas, cada vida cuenta. Porque el sufrimiento no distingue especies, y la compasión sigue siendo una de las formas más hermosas de humanidad.
Milagro entre los escombros que dejó el terrible terremoto en Venezuela. Miembros del Cuerpo de Bomberos escucharon un débil quejido y con paciencia, fuerza y mucho corazón, removieron toneladas de escombros hasta dar con él: un pequeño perrito sepultado vivo 🙏
Cuando finalmente lo sacaron a la luz, tembloroso, cubierto de polvo y con la mirada llena de miedo, el cachorro se acurrucó en los brazos de sus salvadores.
Un movimiento de cola y un suave lamido en las manos fueron su forma de decir “gracias por no rendirse”.
Muchas gracias a estos héroes. Todas las vidas son valiosas
Terremoto en Venezuela. Caracas