cine. imágenes. (y algo de ruido) ———————————————————————————————————També, reconstruint la història del cinema a Balears i els seus vincles amb el turisme.
Primer texto en Substack. Es algo que ya compartí en su día por aquí sobre Agnès Varda, pero ahora adaptado a la plataforma. De momento, me toca ir descubriendo cómo va el formato…
https://t.co/4fbPmP0rKa
La lluvia es un elemento muy importante en películas de Europa Central y Oriental. #AndreiTarkovski pasa por ser uno de los cineastas que mejor la filmaron. A mí, sin embargo, me parece que nunca ha llovido tan bien como en el cine japonés, sobre todo en la obra de #YasujiroOzu.
Además del ya explorado Renacimiento italiano, la pintura flamenca del siglo XV también habita en Il Vangelo secondo Matteo (Pier Paolo Pasolini, 1964).
El cine siempre, siempre, es político. Para probarlo hice un recorrido de Costa-Gavras a los hermanos Coen, con paradas en las películas de Frank Capra y Esther Williams. ¡Pueden leer el texto en el sitio del @FICM!
De locos el cómo sitúa a los personajes en el plano Akira Kurosawa en la primera hora de EL INFIERNO DEL ODIO (1963). Parace 70mm pero es su habitual iluminación en enfoque total y TohoScope (en 35mm).
¡Qué corte!
La memoria parece funcionar así: se recompone a partir de trazos sueltos y saltos abruptos, como si el recuerdo solo pudiera existir en la grieta entre un punto y otro.
Zerkalo (Andréi Tarkovski, 1975)
El cine de Godard nunca se ha cansado de lanzar preguntas para que espectadores y realizadores pongamos en duda ciertos dogmas fílmicos. ¿Por qué no pasar en un único plano de la sobre a la subexposición de la luz como fiel reflejo del profundo cambio emocional en un personaje?
Me encanta la capacidad de Germaine Dulac para expresarse con imágenes incluso en sus títulos menos conseguidos. En el serial Gossette (1923) nos da a entender cómo su protagonista pasó de ser un niño rico a caer en desgracia y tener que buscarse la vida solo través de sus manos.
En Les glaneurs et la glaneuse Agnès Varda es la espigadora. Recoge testimonios con su pequeña cámara digital y consigue planos detalle que rozan la abstracción.Son planos que muchos cineastas desecharían.Sin embrago,en Varda,en su afán por recolectar lo marginal,son importantes.