mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
Soy una persona muy observadora, así que sí; sí escuché, sí lo vi, sí me di cuenta, sí lo capté, si lo noté, sí lo presentí, SÍ supe lo que pasaba, SÍ lo vi venir. Que haya decidido quedarme en silencio, es algo completamente diferente.
Soy el tipo de mujer que atraviesa sus días más difíciles en silencio. No me quejo mucho, no siempre pido ayuda y rara vez me desahogo. Cargo con mi propio peso y siempre voy por la vida con la mentalidad de “yo veré cómo lo resuelvo”
Me da risa cuando dicen que las mujeres nunca pagan, si supieran que una mujer enamorada es capaz de quedarse sin un peso por regalarles algo que les guste. Se nota que nunca los han querido nada, de verdad.
Una relación donde tu sistema nervioso descanse, donde no tengas que irte a dormir llorando, donde te demuestren con palabras y acciones que eres importante sin tú tener que pedirlo, y sepan sostenerte con delicadeza en aquellos momentos complicados; justo eso es el amor.
Lo valgo todo. El tiempo, la energía, el esfuerzo, el amor. Lo valgo y no lo tengo que justificar. Lo valgo hoy, lo valía ayer y lo voy a valer siempre.