La ley del offside fue hecha para un fútbol sin tecnología. Donde el error humano era una parte fundamental, porque entendía que líneas tan finas no deben ser penalizadas. Hay que favorecer el ataque y los goles, lo más lindo que tiene el fútbol.
Ahora con la tecnología milimétrica pretenden anularte un gol por una uña o un hombro con el cual no sacás ninguna ventaja. El fútbol es movimiento. El offside milimétrico atenta contra el propio espíritu del fútbol. Basta del VAR. Basta de tecnología en el deporte más humano de todos.
Carpetean un muerto acusado de cero ilícitos solo porque la gente lo quiere y lo fue a despedir y lo que encuentran es que el hijo labura por media canasta basica. Es una cosa impresionante. Realmente son gente miniatura, un accidente en la historia de este pais.
Me saqué la primera foto en el instante en que me confirmaron que lo iba a entrevistar
Ya había hecho dos documentales sobre él.
Y sin embargo me seguía conmoviendo.
Como lo hace hoy… más que nunca.
(Sigue)
Tus datos son tan falopa como tus intervenciones en el debate público @marcos_galperin. Lo que sí es cierto es que el presupuesto estaría mejor si vos, que sos un ultrarrico, tuvieses tu residencia fiscal acá y Mercado Libre no se llevara subvenciones que ya no necesita.
@CarlosMaslaton Nadie te impide comer lo que quieras, solo te informan. Lo mismo con el pronóstico metereológico, no estás obligado a salir abrigado si te informan que va a hacer mucho frío. El argumento de Falcone es estúpido de estupidez extrema.
Había otra moral en el juego. Reponerse y seguir luego de una entrada violenta era la mejor manera de responder a la infracción.
El mandato era ser más fuerte que el agresor. Porque además el reglamento no siempre respaldaba al agredido.
Las épocas y sus morales cambian y entonces también cambian sus reglas.
Y si: nadie jugó lo que jugó Diego.
El Jugadores, otrora la más maravillosa música, sacada a la cancha en situaciones de crisis profunda, ya se canta bajo cualquier circunstancia de derrota. Derrotas duras, puede ser, pero que tienen retorno. De tan usada va a terminar por perder su efecto disciplinador. Pasa en todas las canchas, clima de época, la generación de hinchas ansiosos.
Conocí tiempos en las que cantarla daba algo de vergüenza, te convertía en la risa del rival. Igual que silbar a los propios, tenía que ser algo muy jodido. Esos nervios llegan inevitablemente a los jugadores. Pasó con Juanfer en River. Hace unos días con Conechny en Racing.
Me eduqué en una tribuna en la que se alentaba hasta el final, ese era el verdadero orgullo. Y en todo caso cuando todo terminaba largabas las puteadas. Tampoco te ibas antes de que terminara el partido, un fenómeno que se está extendiendo en varias canchas.
El formato de los torneos daña al fútbol argentino, le pega directo a su competitividad y su valor simbólico, el mérito.
Si la cuestión es la emoción que generan los cruces de eliminación directa, algo sobre lo que se va a hacer tachín tachín por estas horas, ya tenías la Copa de la Liga. Pero el fútbol argentino convirtió a esa copa en su propia liga quedándose, en consecuencia, sin liga, sin un título que premie la regularidad enfrentándote a todos los demás rivales.
Si la otra cuestión es que con esto cualquiera puede ser campeón, hay que revisar qué ocurrió en el pasado cercano para ver que hubo campeones variados con ese mérito. Equiparar para abajo no es equiparar, es bajar el nivel y la exigencia. Hoy hay equipos con las mismas chances que otros de ser campeón que no hicieron ningún mérito.
Si un argumento a todo esto es que hay un campeón anual, habría que revisarlo. Es un campeón que no jugó contra todos. ¿Y es un título que cuánto vale? Olvidemos el escritorio, si tenés tantos títulos en juego, lo que incluye luego supercopas y trofeos y etcétera, en dónde ponés cada uno. La dispersión no ayuda.
Y lo mismo para el que lucha por la permanencia, que cada uno de esos equipos tiene rivales diferentes, lo que puede otorgar ventajas y desventajas. Además de que tenés que mirar dos tablas.
Por último, el daño a los hinchas, a los socios y socias, a los abonados, a quienes se les quita partidos de local. Y ni hablar de que se elimina la posibilidad hermosa de ser campeón en tu cancha. Al bolsillo, te mata: ahora, si seguiste a tu equipo, tenés que sacar plata de donde no tenés para irte a Córdoba.
Esto es el formato actual del fútbol argentino, que tiene una falla de origen, la cantidad de equipos en Primera División.
Cuando les pregunten si la plata les da la felicidad acuerdense de este ejemplo:
La persona mas rica de nuestro pais riendose de una jubilada que no le alcanza para los remedios