Recomiendo a todo el mundo leer este libro: True Believer, de Eric Hoffer.
Hoffer es un personaje fascinante porque no era académico ni filosofo, ¡¡era estibador!!
Hoffer trabajó como estibador en los muelles de San Francisco desde 1943 hasta 1964-1967 (aproximadamente 24 años). Era un trabajo físico duro, cargando y descargando barcos, y lo hacía solo unos días a la semana para tener tiempo para leer y escribir. Nunca fue a la escuela de forma regular. Aprendió a leer solo (en inglés y alemán) de niño. No tenía título universitario ni formación académica. Era autodidacta total, se educó leyendo vorazmente en bibliotecas públicas. A veces se le conoce como “The Longshoreman Philosopher” (el filósofo estibador) precisamente por ese contraste: un trabajador manual que escribió libros profundos y originales.
En True Believer está unas de las ideas más importantes que he aprendido en mi vida: que los movimientos de masas pueden existir y prosperar sin necesidad de un Dios, pero que siempre necesitan un Diablo. El odio y la demonización de un enemigo común (el “diablo”) es el pegamento más poderoso para unir a los seguidores. Crea unidad, justifica la crueldad y mantiene la alerta constante.
El truco de rezar para que llueva:
Los investigadores de este estudio (que estudian el caso de Murcia) querían entender por qué en algunas culturas la gente reza para que llueva y en otras no. La clave no es solo la necesidad de lluvia, sino si el patrón climático permite que la oración parezca “funcionar” y así persuadir racionalmente a la gente.
En algunos climas, cuanto más tiempo pasa sin llover, más probable es que llueva pronto. Es como si la naturaleza acumulara probabilidades. En esos sitios, los líderes religiosos (sacerdotes, chamanes o curas) esperan a que la sequía sea larga y entonces organizan la oración grande. Rezan justo cuando la lluvia es más probable de forma natural.
Cuando llueve poco después, la gente lo ve y piensa: “¡La oración trajo la lluvia!”. Así la creencia se refuerza y se pasa de padres a hijos durante siglos.
En Murcia, la Iglesia hizo esto durante más de 200 años. Esperaban a que la sequía fuera fuerte y luego rezaban. El resultado fue impresionante: cuando había una rogativa en el último mes, la probabilidad de que lloviera fuerte aumentaba un 71%.
En cambio, en lugares donde la probabilidad de lluvia es más o menos la misma cualquier día, no importa cuándo reces porque no hay forma de que parezca que la oración causó la lluvia. Por eso esa costumbre no se mantiene.
Después de estudiar más de 1.200 culturas de todo el mundo, los autores confirmaron que los pueblos que viven en zonas con este “truco climático” (donde la probabilidad sube durante las sequías largas) son un 47% más propensos a tener rituales de lluvia. Además, los que dependen mucho de la agricultura rezan más, porque realmente necesitan el agua.
En resumen, la gente no es tonta. Reza donde y cuando la naturaleza les da una señal que hace que la oración parezca efectiva. Ese es el truco que mantiene viva la creencia durante generaciones.
Un nuevo estudio revela que el entorno socioeconómico en el que crecemos modifica cómo influye nuestra genética en nuestras ideas políticas. Los investigadores analizaron gemelos fraternales en Suecia y descubrieron algo muy interesante: las personas con mayor predisposición genética para tener mejor rendimiento cognitivo (es decir, más inteligencia) tienden a inclinarse hacia posiciones de izquierda (como apoyar más redistribución de la riqueza, impuestos altos y un Estado de bienestar fuerte) si crecieron en familias pobres o de clase baja.
En cambio, esas mismas personas con alta capacidad cognitiva genética tienden a apoyar posiciones de derecha (más mercado libre y menos impuestos) cuando crecieron en familias acomodadas.
En otras palabras, la genética de la inteligencia no empuja de forma automática hacia la izquierda o la derecha. Lo que hace es ayudar a la persona a comprender mejor sus propios intereses según la clase social en la que se crió, y a elegir las políticas que le resultan más beneficiosas.
Este hallazgo explica por qué estudios anteriores habían encontrado resultados contradictorios sobre la relación entre inteligencia y orientación política ya que todo depende fuertemente del nivel socioeconómico de la infancia. Las personas más inteligentes analizan mejor las propuestas políticas complejas y terminan apoyando las que maximizan su beneficio según su posición social percibida durante sus años formativos.
La evolución es bastante chapucera:
Este artículo es ya viejo (2015) pero es simpático y recoge las 10 mayores fallas de diseño en el cuerpo humano:
1-Columna vertebral inestable: Al pasar a bípedos, se convirtió en una columna torcida que causa dolor de espalda crónico en el 80% de adultos.
2-Rodilla inflexible (solo bisagra): Muy vulnerable a impactos laterales
3-Pelvis demasiado estrecha en mujeres: Dificulta partos
4-Testículos expuestos y colgando: Muy vulnerables a golpes.
5-Dientes apiñados y muelas del juicio inútiles : Mandíbula más corta por cerebros grandes
6-Arterias que dan rodeos innecesarios
7-Retina "al revés" : Células fotorreceptoras orientadas hacia atrás; la luz pasa por capas innecesarias, crea un punto ciego y riesgo de desprendimiento.
8-Nervio laríngeo recurrente mal enrutado: Baja al pecho, rodea la aorta y vuelve a subir por lo que es vulnerable en cirugías o golpes.
9-Laringe mal colocada: La tráquea y esófago comparten entrada y por eso hay riesgo de atragantarse al comer y hablar.
10-Cerebro "chapucero" (kluge): Evolucionó por capas añadidas sin rehacer lo viejo por lo que hay conflictos internos, depresión, sesgos y una memoria poco fiable.
🚨 Este fin de semana en Madrid — #StopTheAIRace se reúne en la calle.
📅 Sábado 21 y domingo 22 de marzo
🕒 14:00 Callao → 15:00 Sol
Llevan gafas de sol en la cabeza para reconocerse 🕶️
⚠️ Itinerario provisional, revisa el grupo de Facebook unas horas antes por si hay cambios.
https://t.co/aZZ61RCAN4
I think this may be one of the most dangerous ideas right now: AI agents controlling their own private keys. Not “on behalf of a human.” Real, autonomous custody.
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There’s a strange seduction in building tools that could break everything. The harder—and more interesting—task is building tools that keep things from breaking: limits, provenance, and clarity against optimized narratives.
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Hay una seducción extraña en construir herramientas que podrían romperlo todo.
Lo difícil —y más interesante— es construir herramientas que eviten que se rompa: límites, trazabilidad y claridad contra narrativas optimizadas.
Creo que esta puede ser una de las ideas más peligrosas del momento: agentes de IA controlando sus propias claves privadas. No “para un humano”. Custodia real, autónoma.
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