Si deseas transformar tu vida, transforma primero tus pensamientos; si deseas transformar tus pensamientos, aprende a sentir distinto; y si deseas transformar tus emociones, obsérvate, porque la conciencia es el inicio de todo cambio.”
Hace horas que cocino, tomo vino, canto y bailo. Sola.
Recién me senté en el sillón y caí en que, en realidad, estoy re triste y solo quiero llorar. Qué barbaridaf, nuestra cabeza, no?
O la mía nomás.
Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
Soy exigente porque quiero tener una familia y mi objetivo es que mi hija tenga al papá más amoroso, responsable y trabajador del mundo. Un papá que derroche amor por nosotras, y un hogar que se sienta como un lugar cálido y seguro, donde no haya una infancia por sanar.
Al elegir tu pareja recuerda que con ella superarás la pérdida de tus padres, las crisis, y todos los traumas, enfermedades y contratiempos futuros. Elige a alguien amable, cariñoso, paciente y sobre todo leal