“La baja de natalidad es por culpa de los PAÑUELOS VERDES”
Javier Gerardo Milei, 55 años, sin hijos, 5 perros clonados (no existen), usa carpeta de apego, lo maquilla la hermana.
🇦🇷 9 de Julio de 1816
Hace 210 años, en una casa de Tucumán, un puñado de hombres hizo algo que parecía imposible: decidió que este rincón del mundo dejaría de pedir permiso para existir.
No firmaron un papel. Firmaron una ruptura con la historia. Declararon que estas tierras no obedecerían más a ningún rey ni aceptarían ninguna dominación extranjera. No tenían riqueza, no tenían un ejército invencible y apenas podían garantizar el día siguiente. Pero tenían algo mucho más poderoso: la convicción de que un pueblo solo es libre cuando decide su propio destino.
Esa fue la verdadera Independencia.
No era la libertad del consumo. No era la libertad del mercado. No era el "sálvese quien pueda". Era la libertad de una Nación que elegía gobernarse a sí misma, defender sus intereses y construir su futuro con sus propias manos.
Doscientos diez años después, la palabra libertad volvió a ocupar el centro de la escena. Pero ya no significa necesariamente lo mismo.
Hoy, muchas veces, se la presenta como la libertad para que el mercado decida, para que las instituciones del Estado retrocedan y para que los poderes económicos y financieros dicten las reglas del juego. Una libertad que promete independencia individual mientras acepta nuevas formas de dependencia colectiva.
La diferencia es profunda.
La de 1816 fue libertad con Patria.
La de ahora corre el riesgo de convertirse en libertad sin Nación.
Los hombres de Tucumán no desafiaron al Imperio español para cambiar un amo político por nuevos amos financieros. No arriesgaron la vida para convertir a la Argentina en un territorio de negocios. La arriesgaron para que existiera una Patria soberana, capaz de decidir por sí misma, sin arrodillarse ante ningún poder.
Por eso el 9 de Julio no es una fecha para repetir consignas. Es un espejo que interpela. Nos obliga a preguntarnos qué entendemos por libertad y, sobre todo, al servicio de quién está esa libertad.
Porque no toda libertad libera.
La única libertad que merece ser celebrada es la que hace más fuerte a la Nación, más digno al pueblo y más soberana a la Patria.
¡Viva la Independencia!
¡Viva la Patria libre y soberana! 🇦🇷
Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Sáquenles las pantallas y métanlos en deportes. Mírenlos a la cara. Oblíguelos a cenar en familia. Pregúntenles cómo están, qué hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llévenlos al pediatra y al psicólogo.
Anoche 40 tipos (que cobran 9 palos) decidieron que los otros 20 millones (que cobran alrededor de 800 lucas) trabajen más, por menos guita y en peores condiciones.
Muy bueno el gobierno que terminó con la casta.
Chicos Maduro es un dictador hijo de puta asesino y hambreador, ahora festejar un matón yanki invadiendo un pais sudamericano? Ustedes son analfabetos, desescolarizados y suicidas además de mersas. Agarren un puto libro y suelten twitter.
Miren que se puede despreciar a Maduro y a Trump a la misma vez. Se puede desear que Maduro deje el poder, y también se puede rechazar las acciones militares ilegales de Estados Unidos en Latinoamérica. Y no, no es querer quedar bien con todos, se llama sentido común nomás.
Veo mucho indignado por las pibas de Florencio Varela que se prostituyen pero no los veo indignados con los tipos que pagan por sexo con nenas de 15 años, ni con tipos que matan mujeres como si nada.
Hay que evitar que el Estado haga gastos innecesarios... por qué no... renombramos todas las instituciones así hay que hacer de nuevo toda la comunicación, gráfica, cartelería, locución, documentos, avisos, software, software asociado, uniformes, tarjetas, stands, sellos, etc etc
Les doy un consejo banda la próxima vez que sea domingo y tengan que entrar a una escuela custodiada por militares y les den un sobre para meter papelitos en un aula con los vidrios tapados con diario traten de no meter el papelito con la cara del peor hijo de puta disponible