Nací en una familia donde literalmente me tratan como una reina, me aman, no existe un no para mí, me felicitan y se alegran hasta por el más mínimo logro. Claramente nunca me conformaría con menos, no tengo por qué.
Lujos que olvidamos que son lujos:
- Tus padres tienen salud.
- Ropa en el clóset.
- Agua limpia.
- Aire puro.
- Días de clima perfecto.
- Nevera llena.
- Facturas pagadas.
- Automóvil para moverse.
- Salud.
No olviden el tremendo privilegio que es estar sanos, tener trabajo y comida. No lo minimicen, ni lo pierdan de vista nunca. Y sobre todo, agradezcan por ello.