Este año entendí que puedo dejar pasar muchas cosas, que hay cosas que no son tan importantes como visitar a mis abuelos en cualquier momento, aunque sea media hora, o llamarlos y hablar 5 minutos. Sé que con eso se les transforma el día y estan un poquito más felices 💓
Unos meses después y con la cabeza más fría, me sigue pareciendo anormal que un equipo de fútbol te haga sentir que podés ganar hasta el último minuto. Por absurdo que suene, no es normal. Sin embargo, nos acostumbraron a eso.
🫂🥺 Los jugadores de la Selección y el consuelo para Thiago Messi, quien no pudo contener las lágrimas tras el retiro de su padre de la Selección Argentina.
Este video queda como CINE mundial.
Todos peleando, el asistente de Egipto que le queria pegar a Messi, y en medio de todo estaba Scaloni dando indicaciones y coordinando cambios, el tipo estaba en lo suyo.
Mi vecino murió hace cuatro meses.
Yo tengo 36. Él tenía casi 70.
Vivía solo.
Sin hijos.
Sin visitas.
Solo hablábamos cuando coincidíamos en la entrada.
—Si un día no me ves, preocúpate —me dijo una vez riendo.
Una mañana llegó la ambulancia.
Se lo llevaron.
No volvió.
Semanas después tocaron mi puerta.
Era un abogado.
—Usted aparece en el testamento.
Pensé que era un error.
No éramos amigos.
Apenas conocidos.
Fui a la lectura.
Me dejó algo simple:
su apartamento.
Sus parientes estaban furiosos.
—Se aprovechó de un viejo solo —decían.
Yo ni siquiera sabía que estaba enfermo.
Acepté igual.
Cuando entré por primera vez, todo estaba ordenado.
Limpio.
Silencioso.
Encima de la mesa había un sobre con mi nombre.
Dentro había una nota corta.
“Gracias por saludarme siempre.
Fuiste la única persona que me habló como si todavía existiera.”
Me quedé sentado mucho tiempo.
La gente dice que tuve suerte.
Yo digo que alguien pasó años invisible…
hasta que un simple “buenos días” fue suficiente para recordarle que estaba vivo.
Y ahora cada mañana saludo a todos los vecinos.
Nunca sabes quién está esperando que alguien lo vea.