Marcelo, los pictogramas en las paradas no son para “simplificar” la vida de todos, sino para que personas con autismo, discapacidad intelectual o dificultades en la comunicación puedan viajar de manera más autónoma.
Según datos de la Ciudad, más de 11 mil personas tienen condiciones vinculadas al Trastorno del Espectro Autista.
Para muchos, entender los pasos de cómo tomar un colectivo no es algo obvio. Los pictogramas son una herramienta inclusiva, que ayuda a reducir la ansiedad y a fomentar la independencia.
No se trata de subestimar a nadie, sino de construir una ciudad más accesible, donde todos puedan moverse con dignidad.