Nunca entenderé a la gente que no le gusta estar en sus casas, para mí no hay nada mejor que estar en mi casa, con mi cama, mis cosas, mi espacio y mis tiempos. ✨
Lo malo de tener demasiada empatía es que mientras nosotros podemos entenderles y ayudarles en sus luchas ajenas, muchas veces las demás personas son incapaces de entender las nuestras. Entonces te conviertes en ese apoyo con el que todos cuentan pero que nunca es apoyado.
Y al final del día sigo siendo una persona sensible que analiza cada palabra y cada acción, que se guarda todo y se ahoga en sus propios sentimientos y pensamientos.