Nos preocupamos mucho por no tener al lado personas que nos resten pero nunca nos preguntamos si somos esa persona para alguien más. Siempre lo somos. Siempre podemos serlo. Siempre podemos dejar de serlo.
No, carnal, esa persona que te está contando súper emocionado de un viaje que va a hacer por el cual se ha esforzado no necesita saber que tú ya fuiste y que a ti no te gustó. A veces hay que cerrar el ortito.
El día anterior a las vacaciones, la previa de un viaje, de una cita, de un concierto, los viernes, las ganas de decir te quiero antes de decirlo por primera vez, la víspera de reyes. La vida es mejor con nervios y con deseo.
Subir a la cima del Everest es una de las proezas más difíciles que puede hacer un ser humano. Pero hacerlo sin bajar convertido en speaker motivacional es realmente lo que parece imposible.
Un equipo interdisciplinario de las universidades Harvard, Cambridge, Oxford y Ladiantioquia concluyó que no existe insulto más completo, sonoro y sanador para el emisor que «pobre bobo hijueputa», que ataca en combo las condiciones sociales, mentales y familiares del agraviado.