Su amiga la invitó a una fiesta de cumpleaños en la que la invitación decía: “Se admiten mascotas”. Así que llevó a su perro, y la mascota estaba más emocionada que nadie.
A una perra le diagnosticaron depresión tras sufrir un aborto espontáneo, y los veterinarios decidieron que trabajar con niños en una escuela local le vendría bien. Nunca ha sido más feliz ❤️