Respect to Mbappe and Haaland for scoring 7 goals without facing teams like Algeria, Jordan, Austria lmao
Both are doing it through the toughest path in World Cup.
El amor después de los 30 es diferente. No estás buscando chispas. Estás buscando estabilidad, amabilidad y objetivos compartidos. Has superado los juegos y las mariposas. Anhelas paz, seguridad emocional y alguien cuyo futuro se alinee con el tuyo.
Cómo Venezuela ganó el World Baseball Classic
El manejo magistral de Omar López, el impacto silencioso de Johan Santana, un bullpen dominante y una afición que convirtió Miami en territorio venezolano explican el título histórico del béisbol venezolano.
Venezuela campeona del mundo. 🇻🇪
El 3 de enero ha desbloqueado mentalmente una serie de eventos que para los venezolanos jamás se nos olvidarán.
Quiero desglosar, en mi opinión, cuáles fueron los motivos por los cuales Venezuela se llevó anoche en Miami el título de campeón mundial del World Baseball Classic.
Primeramente, Omar López. Un mánager al que critiqué en su momento, y como todo en el deporte y en la política, se critica cuando uno cree que alguien se equivoca, pero también se aplaude cuando corrige, hace las cosas mejor y simplemente la parte.
En mi opinión, López tuvo un manejo magistral del bullpen, algo pocas veces visto. Ese cuerpo de relevistas logró neutralizar a algunas de las ofensivas más poderosas del béisbol mundial.
Incluyendo al Dream Team que Estados Unidos armó para este campeonato, que apenas logró tres hits en la final, algo impensable para un trabuco de esa magnitud.
Un bullpen que sencillamente dominó a toda la oposición.
Y aquí también hay que destacar el enorme efecto que tuvo el gocho Johan Santana. Un jugador atípico dentro de lo flashy que puede ser el pelotero latinoamericano. Santana siempre ha sido más sobrio, más técnico, más metódico. De una manera muy básica, casi silenciosa, se aseguró de que este staff de pitcheo funcionara como una máquina perfectamente engranada, convirtiéndose en el más efectivo de todo el torneo.
Palencia, que en mi opinión fue co-MVP junto a Maikel García, apagó todas las ofensivas que se le presentaron.
Los bates, aunque no fueron los explosivos que hubiésemos querido, batearon exactamente lo necesario para ganar.
Eugenio Suárez supo identificar el momento exacto del torneo en el que tenía que dar el batazo grande.
Sanoja se robó una base histórica que cambió la dinámica del juego.
Ronald Acuña Jr., completamente maduro, llorando en el center field en el noveno inning, nos mostró el enorme corazón que este muchacho ha desarrollado.
Salvador Pérez, aunque no bateó mucho, fue el catcher que este equipo necesitaba. Puedes tener el mejor staff de pitcheo del mundo, pero sin un capitán detrás del plato, sin una presencia que guíe a los pitchers, simplemente no se logra lo pactado.
Y por último, Miami.
Venezuela jugó prácticamente todos sus juegos como local. Una afición que, aunada al dominante staff de pitcheo, básicamente mostró a sus rivales un ambiente ensordecedor que todo el mundo vio. Todos los periodistas estadounidenses reportaron cómo vive el venezolano el béisbol.
Este título no podía llegar en un momento más oportuno.
También viene a demostrarnos algo importante: el bloqueo mental existe. Y hay sectores del deporte venezolano que, a partir de hoy, se van a mirar en el espejo de esta victoria y van a hacer lo propio.
Lamentablemente, solo nos queda una duda: ¿qué hubiese ocurrido si Omar López hubiese planteado el juego de forma diferente contra República Dominicana? Es quizás la única pregunta que queda pendiente dentro de un torneo extraordinario. En su momento, seguramente intentaremos encontrar esa respuesta.
Después de un Premio Nobel, ahora un campeonato mundial de béisbol.
Si así llueve, que no escampe.
Grande Venezuela.
Grande Team Venezuela.
Somos campeones del mundo. 🇻🇪⚾
✒️ @noeliaizarza