Algo que me ha gustado mucho de este mundial es la reivindicación de la “naquez” de la cultura mexicana.
Somos ruidosos, somos alegres, somos ocurrentes y somos espontáneos.
¿Si sabrá la selección mexicana que no solo cargan con la presión del país para ganar sino que también vienen con nosotros los iraníes, los coreanos, los japoneses y los marroquíes? Ah y el wey de off campus.