Le encanta pedirme al oído que se lo haga más duro, “más fuerte, méteme los huevos”, sabe que si lo hago agresivo voy a acabar dentro de ella y eso le encanta “es peligroso pero que delicia sentir como me llenas”.
Entrénala para enseñarle a montar, a saltar sin que la vrga se salga al tiempo que gime en tu oído lo mucho que disfruta cogerte sin protección para obtener su premio, acabarle dentro.