Me susurra “Dame un poquito sin condón, por fis”, se sienta solo en la punta.. “suavecito que la tienes gorda”, le comento que estoy a punto de eyacular, voltea mirándome de forma traviesa “no puedes acabarme dentro” moviendo su culo más rápido y riendo.
Ella sabe que debo ser agresivo para correrme, me gusta sentir mis huevos golpeando su coño caliente “¡Ay! Papi, así hasta que me embaraces, no me importa si mis padres escuchan como me revientas, destrózala”, le encanta el riesgo de ser descubiertos.
Lo que hacemos 5 minutos después de que sus padres salen de casa. Le encanta mamar después de penetrarla para sentir su sabor, tocarme a dos manos y montar con las tetas desnudas, mis chorros son tan fuertes que no necesita tragarla “baby, te sale mucha”.
Boca abajo y sin protección, golpeando mis huevos contra ella y azotándole las nalgas, escuchándola susurrarme “Señor, por favor, échalos un poquito dentro de mi y el resto en mi culo”.
Frotarme duro apretando sus nalgas y empapando su espalda de fluidos.
Se monta desesperada sobre mi “no tenemos tiempo, mis padres llegarán”, baja mi pantalón, escupe sus manos y me masturba “déjame ponértela durita para que me comas”, se la mete de forma descuidada, saltando y gimiendo muy bajo “córrete dentro, por fissss”.
Me dice: “Nooo, es peligroso que me acabes dentro”.
Es la misma que me abraza con sus piernas para que no pueda sacarla cuando le digo que estoy a punto de acabar, “es peligroso pero que delicia cuando siento tus chorros calientitos golpeándome, bby”.
Le acomplejaban sus pies, nunca se quita las medias cuando tiene sexo. Conmigo aprendió a ponerlos en mi boquita para que los chupe y lama, preguntándome “¿te gustan mis pies pequeños, dímelo?”, le excita verme sujetándolos y cubriéndolos de saliva.
Me susurra “Dame un poquito sin condón, por fis”, se sienta solo en la punta.. “suavecito que la tienes gorda”, le comento que estoy a punto de eyacular, voltea mirándome de forma traviesa “no puedes acabarme dentro” moviendo su culo más rápido y riendo.
A ella le preocupa que sus padres escuchen como tenemos sexo y ella es la que mendiga por sexo agresivo, por no usar protección y por acabarle dentro, “dame más duro, rómpeme toda que yo me quedo calladita”, ama que la sometan del cabello y la destruyan.
“Dame tu teléfono, quiero grabar como me coges para que te masturbes mirándonos”.
Desesperada por hacerme acabarle dentro, montándome con sus tetas desnudas y pidiendo “lléname, tírala toda dentro de mi antes de que mis padres lleguen”.
Ella debería estar haciendo trabajos, siendo obediente y responsable, en lugar de eso pone su culo en mi cara frotándose desesperada, lamiendo mi miembro y atragantándose, sin importarle si sus padres descubren que su hija odia usar condones conmigo.
Ella no quiere sexo suave, no quiere que la trates bonito, desea que quiebres su cuerpo sujetándola del cuello y entrando agresivo, diciéndole que te pertenece, ordenándole mover su culo para que ella sea la culpable de que le chorrees semen dentro.
Esto se basa en una experiencia que tuve, aún anhelo lamer esos pequeños pies de esa chica rubia, su carita mirándome usar su cuerpo a mi antojo rompiendo cada límite que sus inseguridades le impusieron, era adictiva.
Le acomplejaban sus pies, nunca se quita las medias cuando tiene sexo. Conmigo aprendió a ponerlos en mi boquita para que los chupe y lama, preguntándome “¿te gustan mis pies pequeños, dímelo?”, le excita verme sujetándolos y cubriéndolos de saliva.
Boca abajo y sin protección, golpeando mis huevos contra ella y azotándole las nalgas, escuchándola susurrarme “Señor, por favor, échalos un poquito dentro de mi y el resto en mi culo”.
Frotarme duro apretando sus nalgas y empapando su espalda de fluidos.
Se monta desesperada sobre mi “no tenemos tiempo, mis padres llegarán”, baja mi pantalón, escupe sus manos y me masturba “déjame ponértela durita para que me comas”, se la mete de forma descuidada, saltando y gimiendo muy bajo “córrete dentro, por fissss”.
Ella no quiere sexo suave, no quiere que la trates bonito, desea que quiebres su cuerpo sujetándola del cuello y entrando agresivo, diciéndole que te pertenece, ordenándole mover su culo para que ella sea la culpable de que le chorrees semen dentro.
Ella debería estar haciendo trabajos, siendo obediente y responsable, en lugar de eso pone su culo en mi cara frotándose desesperada, lamiendo mi miembro y atragantándose, sin importarle si sus padres descubren que su hija odia usar condones conmigo.
“Dame tu teléfono, quiero grabar como me coges para que te masturbes mirándonos”.
Desesperada por hacerme acabarle dentro, montándome con sus tetas desnudas y pidiendo “lléname, tírala toda dentro de mi antes de que mis padres lleguen”.