Ojalá todos encontremos a alguien que nos haga sentir que el corazón no nos entra en el pecho, alguien que nos haga volver a casa; con quien compartir y reírse por cualquier cosa. Porque al final, el amor nunca ha sido el problema. El problema es que no todos saben cuidarlo.
Recordatorio: el que quiere estar contigo, ordena su vida para poder estar contigo. Ya que la persona correcta no viene preparada sino dispuesta. Todo lo demás son excusas.
Me quieres, pero siento que no estás enamorado de mí. Quieres verme, pero no percibo que sea la persona por la que lucharías de verdad. Dices que soy especial y sé que me aprecias, pero también siento que, cuando llegan las decisiones importantes, no siempre ocupamos el mismo lugar en la vida del otro. Y entender esa diferencia, aunque duela, también es una forma de aprender a valorar lo que realmente merecemos.