Tu me importas mucho, tienes mi atención, mi interés, eres necesaria para mis ojos, indispensable para mis manos, eres lo más urgente de mi corazón, eres la necesidad para alimentar mi alma, me gusta demostrar cuánto te amo y cuánto pienso en ti…Mujer
Cuando uno tiene el sentimiento de no querer vivir, ya no hay vuelta atrás. Se queda ahí, enraizado en el pecho. Y ya no vuelves a ser (el mismo). Todo se torna automático. Los días iguales, medidos. Para que no duela tanto. Y tú te quedas atrapada entre esas raíces. Enjaulada.
“Te vas a desenamorar de mí,
muchas veces.
Y no me importa.
Yo no quiero que vivas enamorado
de mí.
Lo que me importa es que vivas
eligiéndome.
Aunque estés enojado, triste, o agotado.
Que aún así, se acabe el día y digas:
“Ella, no sé por qué,
pero ella. Mil veces ella.”