Esta secuencia es HERMOSA. La reacción de Alfie Haaland tras ver que su hijo Erling marcó el gol con el que Noruega volvió a unos octavos de final de Copa del Mundo tras 28 años de espera. No gritó, no celebró. Ni siquiera se pudo poner de pie. La situación lo superó por completo. Mientras su hijo sonría en la cancha, él simplemente no pudo contener las lágrimas. Él fue jugador profesional, él fue seleccionado noruego y él fue mundialista, pero lo que está haciendo su hijo en su primera Copa del Mundo no tiene ningún sentido. El orgullo de papá es total. IMPOSIBLE NO EMOCIONARSE.
Parar nada . Cuando uno esta triste no tiene que escribir ningún canción, ningún poema. Cuando uno está mal tiene que dedicarse a sufrir y después cuando uno esta bien , tiene que recordar ese sufrimiento y escribir con ese recuerdo pero estando bien