El haber tomado la decisión de correr el medio maratón me trajo mucha euforia e ilusión pero también me trajo como un toque de decepción por parte de las personas que yo pensé me apoyarían.
Mi imperio romano es no saber su versión de la historia: si alguna vez me lloró, si le dolió, si me pensó; si me recuerda en canciones, si al pasar por ciertos lugares se le viene mi nombre a la cabeza, o si alguna vez se arrepintió de la decisión que tomó.
El diablo no pudo alcanzarme Entonces me obligó a ver cómo todos me dicen que soy una mujer increíble con un corazón hermoso y aun así nunca nadie decide quedarse.