Atención
Un tercer evento de lluvias en el Caribe está ganando relevancia en varios modelos de pronóstico para la semana del 15 al 22 de febrero de 2026, posiblemente asociado a los efectos de otro frente frío.
Aunque aún faltan varios días para confirmar estos escenarios, desde el inicio del año todas las previsiones anticipadas se han venido cumpliendo.
Ante esta situación, iClima recomienda mantenerse muy atentos a los próximos comunicados. En caso de que los pronósticos se mantengan, a mediados de la próxima semana se emitiría un nuevo comunicado oficial.
De nuestra parte, el 17 de enero se informó a través de nuestras publicaciones sobre la probabilidad de lluvias entre los últimos días de enero y comienzos de febrero. Posteriormente, el 25 de enero de 2026 se emitió un comunicado advirtiendo la probabilidad de lluvias en amplios sectores del Caribe, asociadas a un sistema frontal.
Más adelante, el 29 de enero de 2026 se publicó un comunicado final alertando sobre lluvias en todas las ciudades del Caribe, destacando que las precipitaciones más intensas, con potencial de generar emergencias, se registrarían en el sur de Córdoba y en la Sierra Nevada de Santa Marta.
De nuestra parte, cumplimos con advertir oportunamente a nuestra comunidad.
Juan Carlos por el puente Simón Bolívar, que queda en La Parada para su información, pasan 50.000 personas al día sin ningún riesgo. No estigmaticen ahora el paso fronterizo solo por campaña. Respeto a nuestra frontera y su gente que lucha por superar las dificultades.
#NoticiasUNO| La JEP condenó hoy al coronel (r) Publio Hernán Mejía a 20 años de prisión por “falsos positivos” cuando era comandante del Batallón La Popa entre 2002 y 2004
#ElReporteCoronell El Departamento de Justicia de Estados Unidos acaba de liberar esta foto de los archivos de Jeffrey Epstein. Muestra al entonces presidente de Colombia @AndresPastrana_ con Ghislaine Maxwell, principal cómplice de Epstein condenada a 20 años de prisión. 🧵
Léxico a la colombiana:🙄
Si eres rico y el Estado te da dinero, no es un subsidio: es un incentivo para la capitalización (suena más elegante).😉
Si eres político y robas dinero público, no eres ladrón: cometes peculado (suena más bonito).😉
Lo mas triste es ver a personas del común defendiendo esa aberración.
Colombia requiere un nuevo modelo judicial pero Urgente 🙏
Dicen que cuando suenan los cascabeles… los Diablos Arlequines están cerca. 👹🔥
No vienen a asustar, ¡vienen a celebrar la vida al ritmo de nuestro @Carnaval_SA! 🎉✨
#MuseoDelCarnaval#DiablosArlequines
💥Hace unos días el uribismo se llenaba la boca hablando de libertad de prensa. Hoy persiguen a quienes investigan a su jefe. Uribe volvió a hostigar a periodistas que lo incomodan. Esta vez el blanco es @cuestion_p. Así es Uribe: le teme tanto a la verdad que intenta destruirla.
La sentencia contra las FARC
A raíz de la condena contra las FARC por el caso del secuestro, emitida por la Jurisdicción Especial de Paz, algunas víctimas han expresado su enorme insatisfacción. Es comprensible. Se trata de personas que padecieron sufrimientos descomunales e injustificados. La sociedad tiene que arroparlos. No podemos exigirles un comportamiento diferente. No obstante, otras han encontrado descanso espiritual a partir de la sentencia. Influye el grado de victimización y, también, una determinada inclinación temperamental. Hay quienes encuentran alivio en el perdón.
Dicho esto, también es el momento para reflexionar sobre las disyuntivas que afrontó Colombia ante la oportunidad de lograr la desaparición del grupo guerrillero más grande, más fuerte en lo militar y más perturbador de la vida ciudadana. Si se pudiese retrotraer la historia, el panorama que veríamos es que, tras sesenta años de respuesta militar, el Estado no pudo hacer efectiva sanción alguna contra los miembros del Secretariado. Muchos fallecieron de muerte natural.
Es natural que algunas de las víctimas desearan largas condenas a la luz de la legislación ordinaria. Pero también es claro que, para lograr ese cometido, habría que haber seguido afrontando una larga guerra de atrición hasta la captura o la muerte del último de los guerrilleros. Aquí surge la noción de justicia transicional.
Es un momento en el que se logra el fin de la confrontación militar a cambio de tratamientos menos severos para los alzados en armas. Es una decisión profunda y desgarradora que hay que mirar no solo desde la perspectiva de las víctimas ya acaecidas, sino igualmente desde las víctimas futuras evitadas. Porque sería plausible el deseo de una justicia retributiva rigurosa pero el precio sería dramático: los mecanismos judiciales de salvaguarda de los derechos fundamentales, la vida entre ellos, terminaría prolongando el sufrimiento, manteniendo viva la masiva violación de los derechos.
Esto es, la plenitud de las penas satisfaría el deseo de muchas víctimas, pero a costa de continuar con la violación misma de los derechos que se buscaría proteger.
En 2016 optamos por un camino inédito entre nosotros: negar las amnistías generales que habían sido tradicionales, buscar sanciones alternativas, que a la vez que aportaban el elemento retributivo del castigo, abrían el terreno a las reparaciones, la verdad y la no repetición, todo ello mediante mecanismos judiciales convenidos por ambas partes. Una guerrilla que de manera voluntaria acepta el juzgamiento judicial de sus acciones, asume sus sanciones, como lo dijo el Secretariado el día 16 de septiembre, reconoce su responsabilidad y, de nuevo, pide perdón.
Este es el primer eslabón de una cadena de responsabilidades que cobijará, también, sanciones equivalentes para los militares que desviaron su cometido constitucional.
Comprendemos que hay puntos delicados. Por un lado, la excesiva demora en producir la sentencia contribuyó a generar un vacío en la sociedad. Hay una comprensible dislocación entre estas sanciones menos duras y la suerte que corren otros colombianos en manos de la justicia. Si bien para algunos la sensación de impunidad era inevitable, ella se acrecentó. También es criticable que el Estado como un todo hubiese abandonado a la JEP. Mientras ella trabajaba, los responsables de preparar el escenario para la efectividad inmediata de las sanciones, los distintos gobiernos, no actuaron con presteza. Hoy encontramos un terreno en construcción, precisamente en el momento de que todo el enjambre administrativo para el cumplimiento minucioso de las sanciones no debería tener resquicios. Es un fiasco del Estado como un todo. Estos hechos han determinado que la sentencia misma sea criticada.
En la segunda instancia, si hay apelaciones, se podrían precisar puntos como la vigencia real de las limitaciones de movilidad en determinados territorios, la participación política en el futuro y el monitoreo efectivo. De igual modo, vendrán nuevos espacios de reparación (Toar) que puedan mitigar algunas de las insatisfacciones actuales.
Pero esta sociedad debe seguir luchando por la sanación aun en medio de estas dificultades.
La sanación tomará tiempo, pero solo llegará por el camino de la no repetición, de la verdad y del reconocimiento de múltiples culpas.
Solo habrá un nuevo amanecer cuando brille el verdadero sentido de todo esto: la reconciliación. Hoy abrazamos a las víctimas y sentimos su dolor. Pero también reconocemos la vocación de quienes dejaron las armas para enseñarnos lo esencial: hay que borrar por siempre la presencia de la violencia en la política.
Solo en un país como Colombia Iván Duque fue Presidente de la República, Francisco Barbosa fue Fiscal General de la Nación, un tal Jota Pe Hernández es congresista, pero que Carlos Camargo, ex Defensor del Pueblo, sea magistrado de la Corte Constitucional resulta inaudito.