No basta con aprender a luchar contra los grandes peligros. También hay que saber pedir un biombo a tiempo, reconocer nuestra vulnerabilidad y proteger lo que amamos de esas corrientes invisibles antes de que sea demasiado tarde.
En El Principito, la rosa presume de sus cuatro espinas. Dice que con ellas no le teme a los tigres, que puede defenderse y valerse por sí misma ante cualquier amenaza frontal.
Pero hay algo a lo que le tiene un miedo silencioso: a las corrientes de aire.
Podemos resistir el impacto de un gran golpe, pero la brisa continua termina por erosionar las estructuras más fuertes si no nos protegemos de ella.
Nos preocupamos tanto por las batallas gigantescas que olvidamos cuidar los detalles que sostienen todo por dentro.
Al final, el tiempo que le dedicas a alguien es lo que lo hace tan importante. No se trata de estar todo el tiempo, sino de saber estar: con paciencia, a distancia respetuosa y acercándote un paso a la vez.
En El Principito (Capítulo XXI), el zorro revela el secreto para construir cualquier vínculo real. No es la velocidad, no es la intensidad repentina: es el rito de estar. Todos los días, a la misma hora, un poco más cerca.
"Todos los días, a la misma hora, un poco más cerca." Esa constancia crea el «rito». Los ritos hacen que un día sea diferente de los otros días y una hora diferente de las otras horas. Le dan valor al tiempo compartido.
Aprender a soltar también es entender que hay presencias que eran un puente, no el destino. Su misión no era quedarse hasta el final, sino dejarte listo para que pudieras continuar solo.
Agradece a tus Virgilios, y sigue caminando.
En la Divina Comedia, cuando Dante llega a las puertas del Paraíso, ocurre una de las escenas más amargas de la literatura.
Virgilio, quien lo protegió y lo guio a través del Infierno y el Purgatorio, se detiene. No puede avanzar más.
Pero llega un punto donde el camino cambia. Y hay quienes simplemente no pueden seguir con nosotros, no por falta de afecto o de mérito, sino porque esa nueva etapa del trayecto ya no les corresponde.
@alexbbaena es como esa ex que aún no te supera. Se frustra si te ve ganar. No supera, ni superará, el día que la dejaste en aquel parking. No le bastó con denunciarte en falso. Quiere hundirte. Es rencorosa. Mala. Te odia.
Mientras tanto tu triunfas, y sigues triunfando. 🇺🇾🦅