Casualmente hoy leí una frase en El País de España que me parece especialmente acertada para entender lo que está pasando en redes:
“Durante años hemos confundido tener audiencia con tener influencia.”
Tener miles o millones de seguidores garantiza alcance, pero no necesariamente credibilidad, confianza ni capacidad para mover decisiones. Ojalá fomentemos una redefinición de lo que realmente significa influir.
Y en ese cambio, la reputación, el conocimiento y la confianza acumulada empiezan a valer más que el número de seguidores.
A veces es muy complicado continuar y que tu único motor sea la esperanza de reescribir una historia… soñando que pueden llegar a buscarte porque te conocen de verdad y no eres todas esas inseguridades… que se arriesguen y salten al vacío por ti y te salven de seguir cayendo…
Qué tan miserable puedes llegar a sentirte…
Arruinar todo y ser el culpable de todo lo que trajo consigo… hasta llegar a merecer cada cosa que a veces parecían pesadillas e inseguridades…
Solo buscamos sentir que nos escuchan y formamos parte de algo… hasta olvidar ser tu…
¡Necesitamos tu apoyo!
Muchos árboles jóvenes en nuestras avenidas sufren los efectos del fuerte verano en #Maracay. Tu también puedes ayudar regándolos dos veces por semana con un par de litros de agua, temprano en la mañana o a final de tarde.
#AdoptaUnArbolito
“Un día tocás fondo. Pero tocás fondo en serio. Y de ahí no vuelves a ser la misma nunca más. Para bien o para mal, la tristeza nos cambia”. —#LasVentajasDeSerInvisible.
Desafió al poder, a su sociedad y propuso una visión nueva donde el amor y el perdón vencen al miedo y la violencia. Es el padre espiritual de Occidente, una civilización asombrosa.
Creas o no en sus milagros, la figura de Jesús sigue resonando.
14. Predijo su propia muerte… y la aceptó
Sabía muy bien que lo traicionarían sus propios discípulos, que lo negarían por miedo. Y aún así decidió no escapar.
En la cruz dijo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.”
11. Protege a una adúltera condenada
Un grupo de hombres la rodeó para apedrearla, como era habitual ante aquel pecado. Jesús se interpone a la multitud y dice:
“El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.